Mejorar la administración de los recursos en el gobierno

Mejorar la administración de los recursos en el gobierno

Si bien, todavía no es un hecho que el sector público en Ensenada tenga un episodio dramático por la falta inteligente en la administración de los recursos, el problema ya se ve venir.

Un síndrome que no se resolverá con agua y un trapito, el tiempo continúa con su marcha y  este no lo va a perdonar.

La falta de capital provocada por fallas burocráticas y gastos nominales atiborrados, se acumulan, hasta ahora, sin solución alguna.

Soluciones

Alejandro Jara, representante de los industriales de la industria de transformación en la ciudad de Ensenada comento: “Si una compañía, invierte en procesos que mejoran los costos de operación, porque no pensar en mejorar los métodos que subyugue el coste del ejercicio en la administración de recursos del gobierno”.

El presidente de Canacintra y representante de los industriales, explicó que es necesario reducir el gasto público.

Negociar con sindicatos, reducir el exceso de prestaciones, reducir la nómina, daría lugar a unas finanzas más sanas.

Sin menos preciar a los buenos funcionarios el Lic. Jara Soria comento: “la ciudadanía ya no puede pagar manifestaciones, cierre y mala calidad en los servicios.

La falta de conciencia de algunos burócratas dejara las arcas vacías, y es entonces cuando se enfrentaran a la realidad, a su realidad.

Una realidad que esta próxima a pasar.

Ya es insuficiente el capital para sufragar los gastos de jubilación y las pensión a los trabajadores, obligaciones que deberían estar cubiertas.

Sería significativo establecer mesas coloquiales y de convenio, que cimienten una nueva atmósfera de convivencia, armonía y justicia para cualesquiera.

Hoy el gobierno ha dejado de cumplir la razón por la que fue creado, ya no es sostenible, ha dejado de suministrar servicios tan escuetos pero tan importantes, como la recolección de basura, de salud, de educación.

Hoy por hoy la realidad está muy clara, los contribuyentes no quieren seguir pagando las consecuencias de un perceptible ejemplo en la deplorable administración de los recursos.

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